¿Se siente vulnerable? Pues debería.

En 2011, la plataforma PlayStation
Network de Sony sufrió lo que se
considera la mayor filtración de
datos de la historia: un gravísimo
incidente que aún sigue dando
coletazos. En enero de 2013, la
Information Commissioners Office
(ICO) británica impuso una multa
de 250 000 £ (296 000 €) a Sony
Computer Entertainment por lo que
consideró una infracción importante
de la ley de protección de datos.
Según el informe del ICO, «el ataque
podría haberse evitado si el sistema
de seguridad de Sony hubiera estado
actualizado».