La alta disponibilidad no es un lujo

La tecnología de la información (TI) aporta un valor enorme a las pequeñas y medianas empresas, pero también representa un inmenso punto débil. Cuando los mercados son globales, los empleados trabajan día y noche y la empresa siempre está en marcha, cualquier interrupción en la disponibilidad de las aplicaciones puede provocar rápidamente una pérdida de ingresos, pérdida de productividad, pérdida de valor de marca y problemas con las regulaciones. Llevado a un extremo, un periodo de inactividad largo puede llegar a amenazar la supervivencia de su empresa.
Por lo tanto, ¿cómo debería su organización abordar este tipo de amenaza existencial? La dolorosa realidad es que la mayoría de las organizaciones no la abordan bien.