CASOS PRÁCTICOS: PROTECCIÓN DE LA INFRAESTRUCTURA DE APLICACIONES

A medida que avanza la tecnología, también lo hacen las amenazas de seguridad. Hoy día, los ataques que reciben las empresas son inteligentes y sofisticados, capaces de traspasar los cortafuegos perimetrales de los centros de datos tradicionales. En consecuencia, empresas de todos los tamaños se apresuran a proteger la información confidencial de los usuarios y de la propia empresa. Y esto comporta un aumento de los gastos. La ciberdelincuencia tiene un elevado coste que se traduce en interrupciones no planificadas en los centros de datos, vulneraciones de seguridad y daños a la reputación. Según un estudio realizado por Ponemon Institute, el coste medio de una vulneración de datos ascendió a 4 millones de dólares en 2016. Esto equivale a 158 dólares por registro robado1, mucho más de lo que admite el presupuesto medio de TI.